Todavía hoy, año 2014, sigo escuchando a muchos adeptos al fitness decir que hay que hacer abdominales para reducir la cintura y marcar los músculos.

Bien cierto es que no son pocos los que pierden su tiempo y dedican largas series abdominales de todo tipo (crunches frontales, laterales y todos los que se crucen por el camino) con el absurdo objetivo de reducir la cintura o “quemar” la grasa de la zona abdominal. Nada más alejado de la realidad.

Abdominales para reducir cintura.

Si no lo entendiste en el primer párrafo te lo repito: hacer abdominales no reduce cintura ni quema grasa abdominal. Pero entonces, ¿por qué se sigue pensando que es así? Imagino que esto es debido a viejas concepciones en el mundo del fitness unidas a la creencia popular que cuanto más se movilice la zona, más grasa se reducirá. También esta “corriente” de pensamiento acredita que sudar mucho (si además lo haces mediante ejercicios abdominales mejor todavía) hará que pierdas toda esa grasa sobrante.

Siguiendo con el mismo razonamiento me pregunto lo siguiente… si hiciese mucho pectoral… ¿reduciría la caja torácica? ¡Claro que no!

La grasa no se suda.

Efectivamente, la grasa no se elimina mediante el sudor. Existe un proceso metabólico llamado lipólisis mediante el cual las grasas son degradadas hacia ácidos grasos que serán utilizados posteriormente para producir energía mediante un proceso oxidativo (la capacidad para utilizar esos ácidos grasos varía de sujeto en sujeto dependiendo de la edad, sexo, nivel de entrenamiento, dieta, ingesta previa al entreno, etc.).

Entonces, queda claro que “perder grasa” se trata de abastecer energéticamente al organismo a través de la grasa que tienes almacenada y ésto nada tiene que ver con sudar… mucho menos con estar tumabado haciendo abdominales 😉

¿Cómo abastecer al organismo con la grasa almacenada?

Con amplia diferencia, la mejor manera de abastecer al organismo con las reservas de grasa para que tu porcentaje graso vaya disminuyendo es la reducción del aporte calórico moderado. En otra palabras, dieta.

A través del recorte de calorías procedentes de la dieta tu maquinaria metabólica necesitará movilizar reservas grasas para crear la energía faltante, ya que has restringido la alimentación y estás comiendo menos de lo que tu cuerpo necesita. También la grasa almacenada (doy por sentado que sabes que en todo el cuerpo, no sólo en los michelines) será movilizada a través del ejercicio físico. Están en auge métodos de entrenamiento de intensidad elevada que además de promover un gasto calórico muy elevado estimulan fuertemente hormonas anabólicas (que crean músculo) y lipolíticas (que queman grasa). Algunos de estos entrenamiento se llaman Crossfit, HIIT, Entrenamiento Metabólico y varios más entre los que destaca El Reto Corvalán… aunque mi programa prescinde de levantamientos de pesos máximos y nunca se trabaja por debajo de las 10 repeticiones 🙂

Por lo tanto, está claro que para reducir las reservas grasas tienes que recurrir a dos acciones más antiguas que el mundo: DIETA Y EJERCICIO.

¿Entonces cómo “tratar” con los abdominales dentro del programa de ejercicios?

El hecho de que hacer abdominales no te va a reducir la cintura no quiere decir que no debes hacer abdominales. Claro que tienes que entrenar el abdomen, pero como cualquier otro grupo muscular: ni más ni menos. El poder ver tus “cuadraditos” (recto anterior abdominal) cuando te levantes la camiseta no está relacionado con tener grandes músculos abdominales por haberlos entrenado, sino más bien con el poseer poca grasa tapándolos.

Publicación Emiliano Corvalán. "Abdominales para reducir cintura".

Aquí vemos a uno de los chicos de mi gimnasio, Rubén, quien tiene el porcentaje graso bajo a tal punto que sus abdominales quedan muy expuestos.

Como has leído, para tener poca grasa abdominal entrena intenso y come sano, con cantidades limitadas de hidratos de carbono 😉 … tema para otro post.

Termino con una frase que una vez me dijo un amigo culturista: “Los abdominales no se ganan en el gimnasio, ¡se ganan en la cocina!”