Últimamente está de moda la frase “acelerar el metabolismo”. También se dice “aumentar el metabolismo”, cosa que es lo mismo.

Me gustaría aclarar antes que nada algo muy importante que no todos conocen: la definición de qué es el METABOLISMO.

¿Qué es el metabolismo?

Se denomina metabolismo a todas las acciones que el organismo produce a nivel celular: respuesta a estímulos, reproducirse, crecer, etc. Como ya me van conociendo 😉  no quiero dar largas explicaciones más que los puntos necesarios para que se entienda bien y no caer en el aburrimiento de largas lecturas. Por lo tanto, quedémonos con esta idea: el metabolismo es la sumatoria de todas las actividades del organismo.

Ahora bien, ésas actividades tienen dos características: destruyen o construyen. Al acto de construir se le denomina ANABOLISMO y al de destruir, CATABOLISMO.

Aunque parezca algo fuera del sentido común, en el momento en que estamos realizando un entrenamiento el organismo se encuentra bajo catabolismo, mientras que pasará a la fase de anabolismo cuando comiencen los procesos de recuperación y reparación de los “daños” ocasionados por el entrenamiento. A mayor actividad de estos procesos, mayor “velocidad” metabólica. Pero, por supuesto, esto no es igual para todo el mundo. La velocidad de nuestro metabolismo no es igual a la del vecino.  Hay personas que tienen un metabolismo lento debido a que no cumplen con los requisitos que un veloz metabolismo exige y vale decir que un metabolismo lento y perezoso contribuye a la acumulación de grasa corporal y a la poca efectividad para ganancia muscular.

Personas con metabolismo lento 🙁

En general las personas con baja actividad metabólica:

  • Han aumentado con el tiempo sus depósitos de grasa.

  • Realizan poca actividad física.

  • Posiblemente sean sedentarios.

  • Tienen baja actividad nerviosa.

  • Realizan pocas ingestas diarias.

  • Algunos poseen metabolismo lento debido a desórdenes hormonales, como una baja actividad tiroidea (hipotiroidismo).

Personas con metabolismo rápido 🙂

En general las personas con alta actividad metabólica:

  • No han aumentado sus depósitos de grasa con el tiempo o se han reducido.

  • Tienen un estilo de vida dinámico.

  • Realizan ejercicio.

  • Comen muchas veces al día (su organismo “pide” combustible debido a la elevada actividad).

  • Presentan mayor desarrollo y mantenimiento de masa muscular (por supuesto que no todos los casos).

  • Tienen un sistema nervioso muy activo.

Cómo acelerar el metabolismo.

Aquí propongo los mejores consejos para acelerar el metabolismo de aquellos que se identifiquen con una baja actividad metabólica y puedan transformar su organismo en un supermotor quemagrasa a tope de revoluciones:

 

  1. Desarrolla la musculatura mediante el entrenamiento con cargas (*) ya que el mantenimiento metabólico del músculo es más “costoso” cuanta más masa muscular desarrollemos.

  2. Realiza ejercicio cardiorrespiratorio (*) porque además de quemar calorías y desarrollar la resistencia pone a punto los “motores” que se encargan de quemar las grasas.

  3. Come cada 4 horas (se recomiendan 3 comidas grandes y 2-3 pequeños tentempiés) porque además de mantener más activo tu organismo existe un gasto calórico importante por parte del sistema digestivo para descomponer los alimentos ingeridos y asimilar los nutrientes que poseen.  IMPORTANTE: ¡NO SALTARSE EL DESAYUNO!

  4. Realiza un buen descanso diario (buen descanso quiere decir lo que tu cuerpo necesite. En algunos casos serán 8 horas y en otros 6 horas por la noche y 30 minutos de siesta) porque en el descanso se ponen en marcha los procesos de reparación del organismo y se liberan hormonas protagonistas en metabolismos rápidos.

  5. Bebe abundante agua (todos los procesos fisiológicos que te he mencionado se llevan a cabo en un medio acuoso).

  6. Evita dietas hipocalóricas y nulas de hidratos de carbono e ingiere suficiente proteína (aproximadamente 2 gramos por kilo de peso corporal será suficiente) porque ingerir pocas calorías consigue el efecto opuesto, favorece un metabolismo más lento.

 

(*) Tanto el entrenamiento con cargas como el entrenamiento cardiorrespiratorio deberán estar orientados bajo una norma: alta intensidad. Los entrenamientos intensos provocan una descarga importante de hormonas que activan el metabolismo (hormonas tiroideas, catecolaminas, GH). Evidentemente, una persona no entrenada no debe realizar entrenamientos intensos sin una adecuada progresión. ¡Así que nada de reventarse entrenando sin control! 😉

Aplicando mis consejos y convirtiéndolos en hábito tu metabolismo será mucho más rápido y obtendrás las ventajas que ello supone 🙂 🙂