Una de las preguntas básicas de muchas clientas es: “¿cómo puedo tener el culo duro y sin flacidez?”. Parece que es ésta una cuestión que de verdad hace la diferencia en comparación con otros objetivos planteados por mujeres de todas las edades preocupadas por su estética. Aquí te proporcionaré algunos datos muy útiles que me han servido (y que me sirven) en mi trabajo como entrenador personal y que uso con las clientas que contratan mis servicios para levantar sus glúteos. Vamos primero a ordenar algunos asuntos.

La flacidez depende del tono muscular.

En efecto, la flacidez de un músculo (o de muchos) depende del tono muscular que tenga ese músculo. Ahora bien, el tono muscular viene determinado principalmente por dos variables:

1. El entrenamiento de fuerza (no cualquier entrenamiento). Los entrenamientos que consiguen adaptaciones positivas en cuanto a elevar el tono muscular están relacionados con el entrenamiento de la fuerza, utilizando porcentajes de fuerza submáximos… hablamos de entrenamientos en los que se recurra a la utilización del 75% de la fuerza máxima, aproximadamente.

2. El sistema nervioso. Cada uno tiene un tono muscular que viene determinado por su propio sistema nervioso. Es común en algunas personas un tono muscular elevado, aún en reposo y sin que esa persona entrene con pesas. Estos individuos se caracterizan por su “dureza” muscular al tacto inclusive sin hacer fuerza para contraer sus músculos. Su sistema nervioso le regula el tono de esa manera.

En cambio, otras personas tienen su tono muscular regulado más bien bajo, justo lo opuesto a los anteriores. Estas personas están más “blandas” al tocarlas y aún contrayendo su musculatura no se caracterizan por poseer músculos duros.

¿Se puede entonces elevar el tono, endurecer el culo y disminuir su flacidez?

Aquí viene la buena noticia… ¡se puede! Como bien indiqué en el párrafo anterior, las dos vías principales para elevar el tono muscular son la regulación “automática” del sistema nervioso (en el que no podemos intervenir) y el entrenamiento de la fuerza… en el que sí podemos intervenir 🙂

Como entrenar para endurecer las nalgas y reducir la flacidez.

Los entrenamientos deberán estar orientados a la utilización de ejercicios con cargas (pesos), preferiblemente multiarticulares (sentadillas y zancadas, por ejemplo) en los que se utilice aproximadamente el 75% de la fuerza máxima. O sea, entrenamiento en donde la fuerza te permita completar unas 10 repeticiones, aproximadamente.

¿Cuántas veces por semana y cómo se debe entrenar?

Según mi experiencia, las personas que tienen un tono muscular bajo o los que están desentrenados y quieren elevar su tono muscular necesitan dosis repetidas a lo largo de la semana para mantener el “efecto” del entrenamiento sobre el tono muscular. Recomiendo realizar 3-4 series de ejercicios para glúteos (con una recuperación de 1-2 minutos) utilizando el 75% de la fuerza máxima (10 repeticiones aproximadas) 2 ó 3 días por semana, con 48 horas (aproximadamente) de descanso antes de repetir el entrenamiento.

Ahora ya tienes una de las claves más importantes en lo que se refiere al entrenamiento de glúteos… ¡Aprovéchala!