La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de la masa grasa y en consecuencia por un aumento de peso. Recordemos que el tejido graso está compuesto por pequeñas unidades (células de grasa llamadas ADIPOCITOS). Bien, éstas “casitas” en donde se almacena la grasa están distribuidas en diferentes lugares del territorio corporal. Mientras que en un adulto que no posee sobrepeso los adipocitos pueden llegar a ser 25-30 billones, en un sujeto con obesidad el número puede oscilar entre ¡¡42-106 billones!!

En mi ponencia “Claves para una buena figura y una vida saludable” cuento La Historia de los Graneros, en la que describo el proceso de lipogénesis (formación de grasa). A grandes rasgos, te comentaré aquí que cuando se forman nuevas “casitas” para almacenar grasa (debido a que comes mucho por ejemplo), éstas permanecerán en tu tejido graso aunque hagas dieta y pierdas mucho peso corporal. O sea, el potencial riesgo de almacenamiento queda aunque te vuelvas delgado. Es una buena razón para moderar tu ingesta y no construír más adipocitos.

Habrás visto que cuando las personas aumentan su peso graso también lo hacen sus perímetros de cintura y cadera, y su cuerpo va adquiriendo una forma característica. Algunos acumulan más grasa en su cintura mientras que otros lo hacen predominantemente en las caderas. Ésto se debe a que esas “casitas” están en más cantidad en una zona u otra.

¿Forma de pera o manzana?

Las formas corporales que predominan cuando una persona padece obesidad son de aspecto a manzana o pera.

Manzana: obesidad androide. Las personas con forma de manzana concentran el exceso de grasa sobre todo en su parte central. Toda la circunferencia de su cintura toma una forma circular y los depósitos de grasa en la zona lumbo-abdominal son significativos. Éstas personas pueden tener piernas delgadas y caderas estrechas. Es una obesidad más común en los hombres y está muy asociada a riesgos cardiovasculares.

Publicación Emiliano Corvalán. "Obesidad: ¿forma de pera o manzana?".

 

 

 

 

 

 

 

 

Pera: obesidad ginoide. Las personas con forma de pera concentran el exceso de grasa sobre todo en las caderas y muslos. Por el contrario a aquellos con forma de manzana, éstos pueden presentar muslos y nalgas obesas (típica grasa excesiva en “cartucheras”). También es bastante común encontrar sujetos con obesidad ginoide con una cintura muy estrecha, inclusive con muy poca cantidad de grasa. Es un tipo de obesidad más común en las mujeres.

Publicación Emiliano Corvalán. "Obesidad: ¿forma de pera o manzana?".

 

 

 

 

 

 

 

 

Ambos tipos de obesidad presentan dificultad en la combustión de grasa en las zonas en donde mayormente se depositen. Mientras que a una persona con obesidad androide (forma de manzana) le resultará más difícil reducir la grasa de su cintura, a una persona con obesidad ginoide (forma de pera) le resultará mucho más costoso reducir grasa de las caderas. Ésto no se debe a una casualidad, en cada zona “rica en grasa” existe una baja sensibilidad de receptores específicos (familia Beta) que al ser estimulados queman grasa. Por el contrario, los receptores que al ser estimulados acumulan grasa tienen gran sensibilidad (familia Alfa).

Nuestra genética (una vez más) será la responsable de determinar la forma que nuestro cuerpo puede adoptar una vez que aumentamos nuestro peso corporal y las reservas de grasa.