Hace 3 meses empecé a trabajar en equipo con una clienta. Digo en equipo porque en este entrenamiento había dos integrantes con un mismo orden de importancia: un director de orquesta (ése soy yo jeje) que dictaba lo que había que hacer. Por otro lado, estaba el músico que aplicaba las notas indicadas.  La similitud de la importancia de cada uno de los integrantes reside en que si cualquiera de los dos no realizaba bien su trabajo -o directamente no cumplía con su parte- todo el trabajo en sí mismo se desmoronaría por los suelos.  Y gracias al compromiso de ambos, eso no ocurrió.

En este caso ha habido una sincronización perfecta (y que pocas veces se da) entre el director y el músico. Sin duda éste es uno de los mejores resultados de entrenamiento y dieta que he tenido y, precisamente, se debe al gran trabajo y a la disciplina inquebrantable que ha tenido esta clienta.

Así estaba cuando solicitó mis servicios hace 3 meses:

Publicación Emiliano Corvalán. "Resultados de entrenamiento y dieta".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tan sólo 90 días después de, repito, mucho trabajo detrás los resultados han sido muy positivos:

Publicación Emiliano Corvalán. "Resultados de entrenamiento personal".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cambio que ha experimentado ha sido brutal y me gustaría recalcar el impacto que ese cambio ha significado en su vida. Sin duda se vio reforzada en su autoestima, su autoconfianza y en la satisfacción que se consigue tras haber conseguido algo gracias a tu propio esfuerzo.

Desde aquí una gran felicitación a esta chica por el esfuerzo y la constancia que ha tenido… y una pequeña aclaración: ¡esto no ha terminado! Aún seguimos con los entrenamiento así que… más adelante veremos cómo ha seguido evolucionando 😉